Deléitate con estas letras rizos de oro. Deléitate igual que yo lo hice con tu pelo, con tus ojos y sobretodo con tus labios.
¿Una despedida querías? Aquí la tienes. Irónico ¿verdad? Sí, irónico, pues nunca me diste la oportunidad de darte la bienvenida. Irrumpiste sin cita previa, y no buscabas una receta para un dolor de corazón pasajero, no, quisiste el hospital para ti entero.
Hubo un antes que ti, no habrá un después. Has congelado mi tiempo, y con él nuestros recuerdos.
Déjame marchar en paz Belle. Te lo he entregado todo, ya no me queda nada. Sé feliz. Y no dejes de bailar nunca en nuestra hoguera, esa que sólo calienta en nuestros sueños.
Ich warte auf dich am Ende der Nacht.
ResponderEliminar