-¿Bailamos?
-¿¡Qué!?
-Que si bailamos. Estoy aburrida.
-Debes estar loca. Llevo toda la tarde bailando. Ahora me apetece descansar.
-¡Pero si no has salido en todo el fin de semana de la cama!
-Y sin embargo mi mente lleva 48 horas danzando en lejanas nebulosas. Hasta que no aprendas a bailar sin tu cuerpo, no me molestes más. Cierra la puerta al salir.
-¿Qué puerta? Las estrellas ni salen ni entran. Ni llegan ni se van. ¿Para qué iba a necesitar puerta?
-Oh, vaya...disculpa. ¿Bailamos?
El primer post de éste, sin-sentido-blog, se lo quiero dedicar a Rebeca por sus ayudas audiovisuales, sino pasaría la eternidad escribiendo en una vieja libreta. Thanks!
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