viernes, 14 de septiembre de 2018

Tarde

Necesité noventa y cinco noches en el yermo,
Volver a ver Flipped,
y comer tarta de manzana canaria,
con olor a café molido.

4.857 km de distancia,
releer toda nuestra correspondencia,
pasear sin rumbo, 
moverme despacito.

Subir a una moto,
y esperar en marcha bajo tu ventana,
oír una bachata,
y no atreverme a bailarla.

Para saberme injusto,
sentir que jamás te di el cariño que merecías,
que a cada instante tú me dabas,
te fallé,
y marché sin cumplir ninguna de mis promesas,
te mentí,
nunca llegué a comprenderte,
a reconocer lo que me querías,
a respetarte, a valorarte.

Nunca supe amarte.

Tardé.
Tarde.



2 comentarios: